Efecto de la militarización en México en las infancias

Melek Aldebaran Alcaraz Estrada
Foto: El País

 La militarización en el Estado mexicano no surge con el sexenio de Andrés Manuel, sino que las Fuerzas Armadas comienzan a adquirir un papel importante en la seguridad púbica en el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) ya que al término del mandato de Vicente Fox (2000-2006), los cárteles de drogas fueron aumentando y surgen grupos de crimen organizado tal y como Los Zetas y La Familia Michoacana, este fenómeno desemboca un desgaste en las instituciones encargadas de la seguridad y genera una lucha por el control de las plazas y las rutas del tráfico de drogas, la violencia aumentó especialmente en los últimos años del gobierno de Fox y la violencia generada por los cárteles del narcotráfico se había convertido en el principal problema de seguridad en el país. (Rosen y Zepeda, 2015). 

Debido a este contexto, a la entrada de la presidencia, Felipe Calderón lanzó la famosa “guerra contra el narcotráfico”, fomentando a la militarización, marcando a su sexenio de extrema violencia, si bien el sexenio de Calderón estuvo caracterizado por esta guerra, su sucesor, Enrique Peña Nieto (2012-2018) intentó dar un marco legal a la estrategia para combatir a los grupos criminales a través de la Ley de Seguridad Interior (Ibarra, 2021), sin embargo, surge una fragmentación en la escena política debido a la entrada del actual presidente, Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) por lo que las acciones tomadas por el ejecutivo son severamente criticadas por la oposición, sin embargo, López Obrador, ha profundizado e institucionalizado a la militarización gracias a la reforma constitucional de 2019, dando como resultado la Guardia Nacional, una corporación civil y policial, integrada por agentes militares y navales. Esta reforma trajo consigo que la Fuerza Armada permanente pueda realizar tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria por un periodo de cinco años (Ibarra, 2021). 

Sin embargo, los efectos de la militarización en el país no solo son a manera constitucional, sino que también afectan a la población y sociedad civil, ejemplo de ello es en el municipio de Chilapa, en el estado de Guerrero, un territorio disputado por el narcotráfico, puesto que se encuentra el tráfico de la goma de opio, un insumo producido por los campesinos locales, quienes han visto reducidos sus ingresos por el ascenso de los opioides sintéticos, como el fentanilo. (Luis Beauregard, Pablo Ferri, 2020). 

 El 22 de enero de 2020, 19 menores de edad entre seis y quince años, encabezaron marcha a manera de autodefensa armada con rifles viejos y oxidados, este suceso, surge debido a la matanza de diez indígenas nahuas en la región, marcha que fue junto a dos mil personas con el rostro cubierto y con el uniforme de la policía comunitaria, un cuerpo armado conformado desde hace 25 años por pobladores de 16 municipios del sureste de Guerrero e integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias y Pueblos Fundadores (CRAC), este es un cuerpo de seguridad y autoridad ha hecho frente a los cárteles de droga y las organizaciones delictivas en la región. (Beauregard, Ferri, 2020) 

Luis Beauregard, Pablo Ferri, (2020) señalan que fue el 17 de enero de 2020 cuando 10 personas partes del grupo musical Sensación, fueron emboscados, ejecutados e incinerados, este acto la fiscalía de Guerrero ha responsabilizado a “Los Ardillos”, un grupo criminal local. Esta guerra entre las policías comunitarias y el narcotráfico, responde meramente a una lógica capitalista, puesto que los intereses en este conflicto son principalmente económicos y políticos, gracias a este suceso, los integrantes de la CRAC bloquearon los caminos de Alcozacán en Chilapa. 

En respuesta la CRAC, ha capacitado a menores para el uso de armas en una entidad que tiene el 54% de la población sin la educación básica, los efectos de la militarización en la niñez son inmensos, es por tanto que Derechos de la Infancia ha repudiado la creciente militarización en el país, ya que no solo vulnera los derechos de la población en general, sino que las infancias y las mujeres sufren más los efectos de la violencia, otro ejemplo de estos efectos, es la matanza de Heidi Mariana de cinco años mientras se dirigía al hospital con su familia, debido a una fuerza letal por parte elementos del ejército mexicano de Tamaulipas. 

Sin duda, es muy cuestionable el papel de los militares, ya que, en su rol de proteger a la sociedad, mayormente la arremeten y violentan, el caso de Guerrero no es un hecho aislado en un país donde predomina la violencia, este no será ni la primera ni última vez que el ejército mexicano violente a la población, ya que se ha denunciado la violación de dos mujeres indígenas Me´phaa por parte de los militares. (Tlachinollan, 2020) 

Es por ello que se debe cuestionarse si el actual presidente de la república debe seguir promoviendo a la fuerza militar como principal protector de la seguridad pública, ya que el adoctrinamiento militar responde a una lógica meramente patriarcal, paternal y capitalista, además, no se puede dejar la responsabilidad de salvaguardar a una institución de un Estado que se encuentra en crisis, donde por más elementos militares que se encuentren desplegados a lo largo y ancho del país, México sigue siendo uno de los países más violentos en todo el mundo. 

Referencias

Beauregard, Luis, y Ferri Pablo, (2020, 23 enero). Los niños soldado de Guerrero: nueva señal de la descomposiciÃ3n por la violencia en México. El País. https://elpais.com/internacional/2020/01/23/mexico/1579744998_262408.html 

Desinformémonos, Militarización en México y Guerrero: la reedición de las graves violaciones a derechos humanos – Desinformémonos. (2020, mayo 21). Desinformémonos. https://desinformemonos.org/militarizacion-en-mexico-y-guerrero-la-reedicion-de-las-graves-violaciones-a-derechos-humanos/ 

Militarización, México Unido Contra la Delincuencia. (s/f). Org.mx. Recuperado el 4 de diciembre de 2022, de https://www.mucd.org.mx/militarizacion/ 

REDIM. (2022, septiembre 6). Organizaciones de infancias repudiamos militarización en México, niñez y adolescencia son víctimas prioritarias de esta estrategia contraria a sus derechos. Org.mx; Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM). https://derechosinfancia.org.mx/v1/organizaciones-de-infancias-repudiamos-militarizacion-en-mexico-ninez-y-adolescencia-son-victimas-prioritarias-de-esta-estrategia-contraria-a-sus-derechos/ 

Rosen, Jonathan Daniel, & Zepeda Martínez, Roberto. (2015). La guerra contra el narcotráfico en México: una guerra perdida. Revista Reflexiones, 94(1), 153-168. December 04, 2022, http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1659-28592015000100153&lng=en&tlng=es. 

Repatriarcalización del cuerpo-territorio de la mujer ucraniana por el conflicto con Rusia

Montserrat Nava Mota
Fuente: Getty Images / BBC News Mundo

El conflicto entre Ucrania y Rusia no puede entenderse desde hace nueve meses, pues existen antecedentes históricos que tienen que ser tomados en cuenta para comprender el contexto actual; sin embargo, ello no exime de las repercusiones hacia las mujeres ucranianas —en particular— debido a la repatriarcalización del territorio ucraniano por la masculinización debido a la presencia militar desplegada.

Rusia no considera a Ucrania como un ente completamente extraño, al contrario, tienen lazos históricos que remontan desde el gobierno de la emperatriz Catalina La Grande cuando anexionó la península de Crimea después de derrotar al Imperio Otomano, así que con ayuda de campañas de rusificación permeó en Ucrania política y culturalmente; sin embargo, el oeste de Ucrania ha estado más identificado con Europa y la parte oriental con Rusia. No obstante, en 1954 Nikita Jrushchov cedió el territorio de Crimea a la entonces República Socialista Soviética de Ucrania —ilegítimo, pues el Presídium no contaba con las facultades para ceder territorios—; en 1992 la ahora Federación Rusa reclama la devolución de Crimea, pero Ucrania se niega, aunque en 1997 le otorga una base naval en Sebastopol a cambio de la reducción del precio de gas.

Asimismo, Rusia seguía ejerciendo influencia a principio de la segunda década del siglo XXI en el país por medio del presidente Víktor Yanukóvich que fue destituido al negarse firmar un acuerdo comercial con la Unión Europea, ya que el Kremlin desaprueba cualquier intento de avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)  hacia fronteras rusas. De este modo, Rusia anexiona Crimea y dos regiones secesionistas de Donbás cortan lazos con Ucrania; así que en febrero de 2022 Moscú decide reconocer la independencia de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk.

Por tanto, en el conflicto entre Ucrania y Rusia éste último desplegó “operaciones militares especiales” en el entendido de salvaguardar a los ciudadanos de estos territorios rusoparlantes autodenominados repúblicas populares; esto conlleva a la masculinización de los espacios por la presencia de los hombres que instrumentalizan la violencia. Ahora bien, como afirma Ornelas (2019) la guerra impulsa la acumulación de capital y produce enormes ganancias para los actores que participan, los cuales actualmente son las empresas privadas las productoras de servicios de seguridad, producciones bélicas de punta como armas, inteligencia y operaciones especiales que echan mano de tecnología de vanguardia.

Si esto es así, entonces ¿la seguridad militar desplegada a quién cuida? definitivamente no es para las mujeres e infancias desplazadas de los territorios en conflicto que son uno de los grupos más vulnerados, al contrario, son víctimas del desplazamiento forzado y de las violencias ejercidas, de hecho Segato (2014) menciona que “la violencia contra las mujeres ha dejado de ser un efecto colateral de la guerra y se ha transformado en un objetivo estratégico de este nuevo escenario bélico” (p. 57).

De manera que es en el cuerpo de las mujeres el que tiene impacto directo de la ocupación machista, misógina y patriarcal de la guerra, pues en esta logica de ser cuerpos “desechables” son objeto de violaciones, trata de personas, abortos, enfermedades de transmisión sexual, partos sin las condiciones sanitarias mínimas, desplazamientos forzados, alteraciones en la salud mental y vulneración de sus derechos. 

En este entendido, el representante en Ucrania del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA por sus siglas en inglés), Jaime Nadal, señala que quienes buscan refugio de Ucrania son principalmente mujeres con infancias, enfrentándose a múltiples desafíos —impuestos—. Asimismo, Nadal relato —entre tantos casos— que las maternidades han sido gravemente dañadas, pues ha habido bombardeos a instalaciones civiles y hospitales, donde las mujeres han tenido que dar a luz en condiciones deplorables sin condiciones higiénicas mínimas, pero se han repartido kits de emergencia en salud reproductiva y para el manejo de situaciones de violencia sexual.

Empero, ¿Por qué las violencias siguen siendo ejecutadas hacia la mujer? Porque se sigue viendo como un cuerpo que puede ser vulnerado y violentado por y para los hombres como expresiones de poder de unxs sobre otrxs, así que son relaciones de dominación bajo la lógica de un sistema sexo-género heterosexista encaminado a la reproducción del imaginario donde la mujer es vista como frágil. Así que sigue distando que la forma de relaciones sociales es a través de patrones establecidos de una estructura patriarcal que aún permea en las subjetividades de todo un cuerpo social que se entrelaza, en este caso, por el conflicto ruso-ucraniano.

Por consiguiente, las violencias contra las mujeres en el conflicto ruso-ucraniano también deben ser vistos como estrategias de guerra y control territorial que no sólo responder a la reproducción capitalista por parte del Estado, también de empresas privadas; de tal modo que se hace notar toda la estructura patriarcal que permea en diferentes escalas y yuxtaposiciones, que en caso de conflicto las mujeres e infancias son despojados de su cuerpo-territorio y cosmosentires. Así que, la lucha feminista es clave para generar espacios que desarticulen todos los tipos de violencia basados en discursos de dominación.

Referencias

Martins, A. (2022, 18 de marzo). Rusia y Ucrania | Violencia sexual, trata de personas y partos en condiciones deplorables: los riesgos extremos que enfrentan las ucranianas. BBC. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-60786175

Ornalas, R. (2019). Las corporaciones militares y el gran negocio de la guerra. En Las redes de la guerra (pp. 6-8). ALAI.

Sánchez, P. (2016). El conflicto en Ucrania: el primer enfrentamiento serio de Rusia con  occidente durante la etapa de la  Post-guerra Fría. Foro Internacional 224, (2), 470-502.

Segato, R. (2014). Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres. En La guerra contra las mujeres (pp. 57-90). Editorial Traficantes de Sueños.