El papel de la Guardia Nacional durante las caravanas de 2018-2019: la militarización como una amenaza para las migraciones

Ana Paola Neveu Mendoza

La Guardia Nacional surge como parte del Proyecto de Nación 2018-2024 del actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien destacó la violencia que había afectado al país los dos sexenios anteriores a través del capítulo “Sociedad segura y Estado de derecho” del Proyecto donde hace hincapié sobre la creación de la Guardia Nacional (GN) para “pacificar al país”. Su propuesta tuvo como objetivo “unificar las acciones de seguridad y combate a las organizaciones criminales con la creación de una sola fuerza militar bajo el mando único y la dirección del presidente” (Ortega y Morales, 2021), esto, como parte también de su propuesta en su plataforma electoral.

A finales de 2018, se retomó el discurso y la propuesta de la GN en la que se enfatizó que ésta tendría funciones policiacas para sustituir a las fuerzas militares. La Guardia ahora se encargaría de la seguridad de la población civil en contra de los criminales y estaría autorizada para atacar con fuerza letal a sus enemigos.

Para mediados de 2019, los Gobiernos de México y Estados Unidos acordaron reducir la migración en 45 días para evitar las amenazas del entonces presidente Donald Trump sobre la imposición de aranceles, y el presidente de México respondió con el despliegue de la GN en el norte y sur de las fronteras del país[1]. Lo anterior dio comienzo a una militarización de las fronteras como una forma de contención de migrantes y, por supuesto, a una violación de derechos humanos en las que también se vieron involucrados distintos albergues para migrantes y organizaciones humanitarias, quienes denunciaron múltiples violaciones, casos de tortura, desapariciones forzadas, trata, asesinatos, etc. Asimismo, expresaron su preocupación por las funciones migratorias que tenía la GN y su posible retiro; ante esto, Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores afirmó que no se iba a retirar a la GN debido a que se esperaba que ésta pudiera proceder bajo los estándares de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un convenio con la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas[2].

La Ley de la Guardia Nacional establece que una de las funciones de la GN es “apoyar el aseguramiento” que realiza el Instituto Nacional de Migración (INM), así como “resguardar las estaciones migratorias y a los extranjeros en ellas”[3]. La realidad es que las personas migrantes son detenidas y no “aseguradas”, están privadas de su libertad en las mal llamadas estaciones -cárceles- migratorias y no “resguardadas”.

Así comenzó la primera labor de la Guardia Nacional en México: contener las caravanas migrantes conformadas por centroamericanos, caribeños y africanos a mitades de 2019. Éstas ya tenían como antecedente las caravanas de 2018 donde las personas migrantes se unieron a quienes ya se encontraban en territorio mexicano y todos iban con la misma convicción de llegar a suelo estadounidense.

Con 21,000 soldados,[4] se lograron contener las caravanas que partieron de Tapachula, Chiapas con dirección a la Ciudad de México y a Estados Unidos como destino final. Los elementos de la GN rodearon al contingente migrante que los orilló a correr hacia la maleza y otros se entregaron y fueron retornados a la ciudad de Tapachula en autobuses, reduciendo así casi un 60% del flujo migratorio a lo largo del año 2019[5].

Y hablemos de migración…

La migración siempre se ha visto como una amenaza o como un problema el cual debe ser atacado, controlado de inmediato y con ello, las políticas migratorias se han fundamentado de discursos xenófobos y racistas que se han encargado de profundizarlo en los procesos migratorios. Todo esto fue lo que evidenciaron las caravanas, algo que además de ser securitizado, debe ser militarizado para desarticularlo; la realidad es que no importó la seguridad humana, la prioridad siempre ha sido el interés nacional. Esto fue lo que demostró el despliegue de la Guardia Nacional, que a pesar de que se encontraran miles de vidas humanas de por medio, salvaguardar al Estado siempre es el objetivo primordial.

Siempre que se emprende un proceso migratorio, los migrantes son despojados de sus derechos y aún así es ahí donde van tejiendo sus propias redes de apoyo. Es por ello que las caravanas migrantes han fungido como una forma de protección y cuidado colectivo que al mismo tiempo son una forma en la que adquieren agencialidad al ser visibilizados por los países en los que transitan.

Las personas migrantes además de ser atravesadas discursiva y políticamente, también lo son corporalmente, en el sentido en el que sus cuerpos son su protección contra los abusos que ejerce la militarización contra ellas y que además, la seguridad de la que tanto se habla y se plasma en los planes y proyectos de los políticos, nunca ha estado de su lado, ha sido una contraposición a la seguridad humana con el fin de cumplir con lo prometido con Estados Unidos con base en un enfoque Estado-céntrico de la seguridad.

Aquí lo que verdaderamente hay que preguntarse es ¿Cómo los Gobiernos se han sentido orgullosos de detener y de privar de su libertad a miles de personas migrantes, incluyendo menores no acompañados? ¿Todo para colgarse una medalla ante Estados Unidos y “proteger” más la seguridad nacional de un país que una vida? ¿De quién se deben proteger realmente? ¿Hasta qué punto deja de importar una vida migrante? Y, sobre todo, ¿Cuándo los migrantes dejan de ser humanos para convertirse en una amenaza? Hasta qué grado han llegado los Gobiernos y la sociedad que van repitiendo los discursos llenos de odio y, por tanto, se ha tenido que deshumanizar a las personas migrantes para entonces poder atacar con fuerza letal.

Hasta la fecha, no existe una migración “segura, ordenada y regular” como lo propone la Organización Internacional para las Migraciones, existe una migración amenazada, peligrosa y militarizada. El primer paso para poder cambiar las políticas migratorias, tratados o pactos e incluso los discursos, es hacerle entender al mundo que MIGRAR ES VIVIR y es más que un derecho.

Fuentes consultadas

AFP. (2019, 13 octubre). Guardia nacional frena a caravana migrante que se dirigía a la Ciudad de México. El Economista. https://www.eleconomista.com.mx/politica/Guardia-Nacional-frena-a-caravana-migrante-que-se-dirigia-a-la-Ciudad-de-Mexico-20191012-0021.html

Declaración conjunta. Washington DC. (2019, 7 junio). Gobierno de México. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/467956/Declaracio_n_Conjunta_Me_xico_Estados_Unidos.pdf

Ley de la Guardia Nacional. (2019, 27 mayo). Diario Oficial de la Federación. México.

Sánchez, J. (2019, 31 agosto). Guardia Nacional se regirá bajo estándares de ONU: Ebrard. El Sol de México. https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/guardia-nacional-se-regira-bajo-estandares-de-onu-ebrard-4115741.html


[1] Declaración conjunta. Washington DC. Gobierno de México. 7 de junio de 2019. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/467956/Declaracio_n_Conjunta_Me_xico_Estados_Unidos.pdf

[2] Sánchez, J. “Guardia Nacional se regirá bajo estándares de ONU: Ebrard”. El Sol de México. 31 de agosto de 2019. https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/guardia-nacional-se-regira-bajo-estandares-de-onu-ebrard-4115741.html

[3] Ley de la Guardia Nacional. México. Diario Oficial de la Federación. 27 de mayo de 2019.

[4] AFP. “Guardia Nacional frena a caravana migrante que se dirigía a la Ciudad de México”. El Economista. 13 de octubre de 2019. https://www.eleconomista.com.mx/politica/Guardia-Nacional-frena-a-caravana-migrante-que-se-dirigia-a-la-Ciudad-de-Mexico-20191012-0021.html

[5] Ibidem.

Leave a Reply

Your email address will not be published.