La nuclearización como una estrategia geopolítica en Medio Oriente: El Caso de Irán

Montserrat Morales Padilla

Irán anuncia que va a acelerar el enriquecimiento de uranio/El País 2019

La nuclearización emprendida por parte de algunos países del Medio Oriente puede ser entendida como una estrategia geopolítica para enfrentarse a presiones, restricciones y amenazas impuestas por países extranjeros como las llevadas a cabo por los Estados Unidos (EE.UU.), miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y Rusia. Dicha injerencia ha estado relacionada con dos aspectos fundamentales: la ubicación geográfica y los recursos energéticos. Su abordaje se presenta, entonces, como un aspecto clave para comprender tanto el funcionamiento del orden mundial capitalista, como sus particularidades regionales. 

Medio Oriente, geopolítica y nuclearización

Para que el ordenamiento imperante en el mundo subsista y se reproduzca, es necesario la creación de espacios propicios aparejados con la instauración de procesos de expansión, explotación y producción (Herrera, 2016) de unos frente a otros. En este sentido, la historia nos ha dejado ver que los países con mayores capacidades materiales han ejercido el poder sobre territorios y territorialidades clave con el objetivo de satisfacer intereses militares, económicos y políticos específicos.

Se puede decir, entonces, que ciertas relaciones de poder se desarrollan paralelamente a procesos militares, económicos y de producción relacionados con el capitalismo, cuyo interés principal se encuentra en la expansión de capital constante. De esta manera, los límites tecnológicos y biológicos para la producción del capital colocan a las subjetividades −por la fuerza productiva−  y al territorio como un espacio estratégico (Ceceña, 2018). Este espacio se vuelve la fuente principal de los elementos básicos de producción mediante el yacimiento de hidrocarburos y energéticos, y a su vez un espacio de conflicto latente por conseguir el control de esos recursos. Ello se relaciona con la geopolítica basada en juegos de poder, de lo cual Ana Esther Ceceña plantea lo siguiente:

La ruta más evidente para establecer la lógica de las guerras o de los desplazamientos y expansión territoriales parece seguir el camino de los “recursos”, de las riquezas que brinda la naturaleza y que tiene su arraigo geográfico específico (Ceceña, 2018:188).

Es así que la geopolítica basada en juegos de poder puede ser entendida como el poder que ejercen algunos Estados con relación al espacio geográfico, manteniendo un interés en los territorios que se consideran importantes para la producción y reproducción del capitalismo. De esta forma, hay una persecución por el control de los recursos naturales, la fuerza de trabajo, la tecnología y vías de transporte, obtenidos por diversos medios de acción, usando la fuerza o la negociación, con el objetivo de poder tener mayor participación en la toma de decisiones del orden mundial.

Medio Oriente se volvió un lugar relevante para las potencias, sobre todo para la reproducción del capital, haciendo que ciertos recursos como los hidrocarburos se volvieran estratégicos. Lo anterior ha sido una de las causas más importantes que explican la conflictividad de la región y puede ser entendido con el ejemplo de la política de los Twin Pillars -modelo estadounidense basado en el establecimiento de relaciones energéticas y militares con el reino de Arabia Saudí y con el régimen de Mohammad Reza Pahleví en Irán- que llevó consigo la adquisición de nuevas tecnologías armamentísticas, así como el proceso de nuclearización en la región para su defensa.

Breve recorrido histórico

Durante la Guerra Fría, el interés que las potencias tuvieron en la región giró en torno a planes estratégicos, petroleros y militares. Sin embargo, las relaciones de países como Arabia Saudí, Iraq e Irán, tanto con EE.UU., como con la entonces Unión Soviética, no siempre fueron cooperativas. En 1974, con el embargo petrolero de países de la OPEP a Occidente y la Revolución iraní de 1979, las relaciones que se mantenían dentro del marco de la política de los Twin Pillars finalizaron(Garduño, 2019)y tuvo efectos decisivos sobre todo para Irán.

El caso de Irán es particularmente importante porque es el único país de la región con un programa nuclear reconocido internacionalmente, además, porque las relaciones de este con el exterior han sido tensas y conflictivas. Ejemplo de ello ha sido la guerra Irán-Iraq de 1980-1988 y su denominación dentro de los países del “eje del mal” que surgieron con el cambio de paradigma que sufrió el orden mundial tras los atentados del 9/11 (Garduño, 2019).

La creación del programa nuclear iraní en 1957 apoyado en un principio por EE.UU., Francia y la Unión Soviética, se convirtió en una amenaza a la seguridad internacional después del rompimiento de relaciones con Occidente y, sobre todo, después de los atentados del 9/11. Este programa nuclear generaba muchas tensiones porque Estados Unidos planeaba una intervención a Irán, situación de la que eran conscientes los Pasdaran, uno de los ejércitos de Irán, sobre todo tras la invasión a Irak en 2003 (Garduño, 2020).

Ello no se llevó a cabo sobre todo porque después de los múltiples  movimientos que se dieron en 2011, conocidos como “Primavera Árabe”, la región entró en una nueva etapa de reconfiguración en los diferentes países. Esta situación fue una de las razones por las que se consideró crear un pacto con relación a la cuestión nuclear iraní que beneficiara a todos. Así  se creó el Plan de Acción Integral (PAIC, por sus siglas) en el año 2015, en el que se acordaron desmantelar algunas centrifugadoras de uranio, el levantamiento de sanciones, y el reconocimiento al derecho y limitación de Irán a enriquecerse en uranio, un proceso necesario que se realiza por medio de centrifugadoras para crear combustible nuclear (Carlini, 2016).

En este sentido, el programa nuclear iraní se puede ver como una cuestión geopolítica por dos puntos: primero, porque se incorpora a la energía nuclear al mix energético para sacarle un mayor beneficio económico a la producción de petróleo y gas en la exportación de estos (recursos considerados estratégicos para Occidente); segundo, porque se ve al ciclo de combustible nuclear como un elemento disuasivo, pues al conocer la fórmula para enriquecer uranio se accede a la capacidad de crear una bomba nuclear (Garduño, 2020).

De esta forma, el programa nuclear iraní ha servido como un mecanismo disuasivo frente a las amenazas, sanciones y acciones que Occidente ejerce sobre él, no sólo en el ámbito militar, sino también en lo económico. Hoy en día Irán se encuentra lo suficientemente protegido para hacer frente a cualquier amenaza, ejemplo de ello es que en días recientes ha declarado que es lo bastante fuerte para defender sus aguas regionales (Motamedi, 2023). Parte de la fortaleza que genera seguridad a Irán es el respaldo que tienen con su programa nuclear porque aunque no cuentan con armas nucleares, sí tienen la capacidad para desarrollarlas.

Reflexión final

Debido a que las dinámicas regionales no empatan con el modelo de la modernidad que se ha querido establecer, dentro del cual se enmarca el aprovechamiento de los recursos naturales, las tensiones y conflictos son estados latentes. La respuesta que los países de Medio Oriente han dado para hacer frente a las amenazas es la adquisición de armas y el desarrollo de programas nucleares, como una expresión de la militarización que les ayude a mantener y asegurar sus intereses frente a las potencias extranjeras con una injerencia histórica en la región. Hoy, el continuo desarrollo de capacidades nucleares y la falta de acuerdos en la reestructuración del PAIC, genera una mayor urgencia por establecer una Zona Libre de Armas Nucleares en Medio Oriente.

Fuentes.

Carlini, Agnese. (2016).  “Orígenes, desarrollo y cambios en el programa nuclear: Occidente y la nuclearización de Irán”,en Equilibrio de poder en Oriente Medio tras la firma del CUERDO 5+1 e Irán. Instituto Español de Estudios Estratégicos

Ceceña, Ana Esther. (2018). “Hegemonía, poder y territorialidad”, en Espacio de la dominación, debates sobre la espacialización de las relaciones de poder. FFyL UNAM.

Ceceña, Ana Esther. (2004). “Estrategias de construcción de una hegemonía sin límites”,en Hegemonías y emancipaciones en el siglo XXI. CLACSO.

Garduño García, Moisés. (2020).  La cuestión nuclear iraní revisitada: tensiones, sanciones y negociaciones en torno al Plan de Acción Integral Conjunto de 2015 (vol. 55, no. 1).Estudios de Asia y África.

Garduño García, Moisés. (2019). La rivalidad geopolítica de Irán y Arabia Saudí en Medio Oriente. FCPyS UNAM.

Harvey, David. (2013). Geopolítica del capitalismo, Akal

Herrera Santana, David, (2016). Hegemonía mundial y recursos estratégicos: despliegues espacial/territoriales y fundamentos de la dominación global. Academia, Consultado el 15 de mayo de 2023. https://www.academia.edu/36937796/Hegemon%C3%ADa_mundial_y_recursos_geoestrat,

Motamedi, Maziar. (2023).  Iran says it is strong enough to defend regional Waters. Aljazeera. Consultado el 24 de mayo de 2023.https://www.aljazeera.com/news/2023/5/21/iran-says-it-is-strong-enough-to-defend-regional-waters,

Salgo Valencia, Alejandro. (2009). El fin de la Guerra Fría y sus implicaciones en el Medio Oriente, FCPYS-UNAM.

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