Presencia militar de la República Popular China en África: la base militar china en Yibuti

Esteban Valverde Nava

Washington Post

En décadas recientes, la República Popular China (RPC) ha ampliado su zona de influencia considerablemente con el fin de promover y proteger sus intereses alrededor del mundo. China se ha hecho presente en África a través de inversiones, operaciones para el mantenimiento de la paz, asistencia técnica y humanitaria, venta de armas y en el caso de Yibuti con una base militar. El objetivo de este trabajo es analizar el impacto que ha tenido la presencia militar de China en dicho país africano, además de la relevancia que tiene esta base, la primera de su propiedad en ultramar en el ordenamiento regional y global.

Yibuti se encuentra en el Cuerno de África, entre Eritrea, Etiopía y Somalia, por lo que tiene una posición relevante para las cadenas globales de suministro al tener sus costas en el mar Rojo y en el golfo de Adén, además, forma parte junto con Yemen del Estrecho de Bab el-Mandeb. Su localización lo hace un espacio estratégico, por lo que países como Francia, Estados Unidos, Italia, Japón y China han decidido estacionar fuerzas militares dentro del territorio y han colocado grandes inversiones en infraestructura portuaria en el país africano. 

Para poder entender la presencia de China en Yibuti debemos hablar de las políticas del Collar de Perlas y la Belt & Road Initiative (BRI) o Nueva Ruta de la Seda. La estrategia del Collar de Perlas está enfocada en aumentar la influencia económica, militar, diplomática y política de China en la región del océano Índico a través de la construcción de infraestructura portuaria en países aliados de la región (Ashraf, 2017), como son Myanmar, Bangladesh, Sri Lanka, Maldivas, Pakistán y ahora Yibuti, y así poder desafiar el despliegue global de Estados Unidos.  La política del Belt & Road Initiative (BRI) tiene como objetivo “desarrollar proyectos de infraestructura que facilitaran la interconexión de Eurasia, y parte de África, en torno a la dinámica del boyante capitalismo chino” (Herrera, 2019, p. 42).

A través del crecimiento de sus capacidades nacionales, el uso de su poder económico y financiero, China ha buscado expandir su influencia geopolítica en el sur de Asia y Medio Oriente (Wang, 2018). China, por ejemplo, es el segundo socio comercial de los países del Medio Oriente y ha sido el mayor socio comercial de África desde hace más de una década (Sun & Zoubir, 2021). África hospeda a más de 10,000 firmas del país asiático, un millón de inmigrantes chinos y aproximadamente 260,000 trabajadores provenientes de China (Nantulya, 2022). Por tanto, para proteger estos flujos de personas y de capital en la región, la base militar inaugurada por la República Popular China en agosto de 2017, resulta indispensable. 

Y es que hay que considerar que el comercio internacional de China depende ampliamente de la distribución marítima y de las importaciones de combustibles a través del mar, que representan el 70% del total de sus suministros energéticos. China obtiene la mitad de su petróleo importado de África y la otra mitad de Medio Oriente, por lo que necesita proteger las rutas marítimas que pasan por el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el Madeb para reducir las amenazas a su seguridad nacional (Ashraf, 2017). Es por ello que en el Libro Blanco sobre Defensa Nacional de China de 2015 se introdujo la estrategia marítima de dos niveles de defensa de aguas costa afuera y protección del mar abierto, marcando la evidente ambición de China de construir una flota de alta mar. 

En los años recientes, China  ha comenzado a tomar una postura más proactiva en su política exterior para salvaguardar su desarrollo nacional,  avanzar en su estrategia nacional y en sus intereses económicos en el exterior (Yu, 2017). La base militar en Yibuti sirve como una base de apoyo logístico para colaborar con las operaciones navales de escolta, mantenimiento de la paz y misiones humanitarias en África.

Como podemos ver, la instalación de su base militar responde a la intención de China de proteger sus intereses en el exterior, pero al mismo tiempo le permite insertar a Yibuti en la BRI con inversiones en proyectos infraestructurales en el país africano. Para lograr instalar su base militar, capitales chinos han participado en importantes obras de infraestructura, lo que despierta menor oposición de la población y haciéndola distinguir de la presencia de otras potencias en el territorio. Además, ha recibido 957 millones de dólares del Banco de Exportaciones-Importaciones de China (BEIC) para financiar distintos proyectos como una línea de tren que une la capital del país con la capital de Etiopía (The Associated Press, 2018). Es así que la economía de Yibuti es una de las que más rápido está creciendo en el mundo, a pesar de estar rodeado de países en conflicto.

Por otro lado, la presencia China en Yibuti se vuelve parte de la disputa de hegemonía en la región con Estados Unidos. La participación de China en los proyectos infraestructurales de Yibuti representa una amenaza a los intereses de Estados Unidos en la región, pues el hecho de que compañías chinas sean dueñas y manejen los puertos le permite a China bloquear el acceso al gobierno de Estados Unidos al territorio y servicios en los puertos de Yibuti y así evitar que use los puertos para atracar buques militares (Devermont et al., 2019), considerando que la base militar china se encuentra a unos pocos kilómetros de la única base militar estadounidense en África, Camp Lemonnier, mientras que China controla dos de las cinco terminales del Puerto de Yibuti.

Podemos concluir que la base militar china en Yibuti responde claramente a los intereses comerciales y energéticos del país asíatico en la región. China ha logrado la instalación de su primera base en ultramar a través de la conjunción de aspectos económicos y militares para evitar la oposición de la población, y al mismo le permite disputar la presencia hegemónica de las demás potencias asentadas en el país africano considerando la importancia estratégica que representan el mar Rojo y el golfo de Adén.

No podemos olvidar tampoco que las grandes inversiones de capital en Yibuti responden igual a una política económica de largo alcance como es la Nueva Ruta de la Seda, que busca expandir los lazos comerciales de China a través del mundo. Por ello, no debe extrañar las enormes inversiones en infraestructura, principalmente en el puerto de Yibuti, permiten al país de Asia reforzar las cadenas de suministro dentro de África, idea que viene acompañada con el impulso al desarrollo de los países africanos aunque generando una amplia dependencia a los capitales chinos.

Fuentes consultadas:

Ashraf, J. (2017). String of Pearls and China’s Emerging Strategic Culture. Strategic Studies, 37(4), 166–181. JSTOR.

Devermont, J., Cheatham, A., & Chiang, C. (2019, junio 4). Assessing the Risks of Chinese Investments in Sub-Saharan African Ports. Center for Strategic & International Studies. https://www.csis.org/analysis/assessing-risks-chinese-investments-sub-saharan-african-ports

Herrera, D. (2019). Geopolítica de la fragmentación y poder infraestructural. El Proyecto One Belt, One Road y América Latina. Geopolítica(s). Revista de estudios sobre espacio y poder, 10(1), 41–68.

Nantulya, P. (2022, mayo 12). Considerations for a Prospective New Chinese Naval Base in Africa. Africa Center for Strategic Studies. https://africacenter.org/spotlight/considerations-prospective-chinese-naval-base-africa/

Sun, D., & Zoubir, Y. H. (2021). Securing China’s ‘Latent Power’: The Dragon’s Anchorage in Djibouti. Journal of Contemporary China, 30(130), 677–692. https://doi.org/10.1080/10670564.2020.1852734

The Associated Press. (2018, abril 10). The New Military Powerhouse on the Red Sea: Tiny Djibouti. Haaretz. https://www.haaretz.com/middle-east-news/2018-04-10/ty-article/the-new-military-powerhouse-on-the-red-sea-tiny-djibouti/0000017f-dc4c-df62-a9ff-dcdf89830000

Wang, M. (2018, abril 13). China’s Strategy in Djibouti: Mixing Commercial and Military Interests. Council on Foreign Relations. https://www.cfr.org/blog/chinas-strategy-djibouti-mixing-commercial-and-military-interests

Yu, H. (2017). Motivation behind China’s ‘One Belt, One Road’ Initiatives and Establishment of the Asian Infrastructure Investment Bank. Journal of Contemporary China, 26(105), 353–368. https://doi.org/10.1080/10670564.2016.1245894